Si alguna vez te has hecho esta pregunta estás en el sitio adecuado, te damos las claves para que sepas diferenciar las zapatillas de pádel del mercado y puedes elegir la que mejor te convenga. El equipamiento que utilicemos en nuestros entrenamientos debe ser de calidad y debe adaptarse a nuestras necesidades y gustos a la hora de jugar al pádel. Una de las cosas en que
debemos fijarnos primero, ya que es una de las partes más importantes de las zapatillas, es su suela, ya que existen distintos materiales de los que pueden estar fabricadas.
Suela Clay o de espiga
Por un lado tenemos
la suela de espiga o clay, fabricada especialmente para poder resistir la abrasión propia del pádel debido a los movimientos rápidos y bruscos. Este material favorece el agarre en superficies de moqueta y son las que ofrecen mayor agarre del mercado. Dentro de los modelos de zapatillas que podemos encontrar con este material están las zapatillas
Asics pádel Gel Solution Speed 3.
Otra de las características más importantes es la gran
amortiguación que ofrece gracias a la profundidad de las espigas, haciéndolas más confortables durante el juego incluso en los momentos de mayor impacto como los saltos. Los modelos de alta gama suelen tener la suela de espiga, mientras que en los más bajos encontraremos la suela omni.
La suela de espiga da una mayor sensación de
seguridad en todos los desplazamientos. Si nos decidimos por comprar unas zapatillas con este tipo de suela debemos tener en cuenta que tienen mayor durabilidad gracias a su gran resistencia a la abrasión en la pista. A su vez te permite deslizarte, por lo que puede evitar lesiones al no frenar en seco. Otra de sus ventajas es el agarre que tiene en moqueta para realizar buenas arrancadas.
Por otro lado, este mismo efecto puede tener aspectos negativos como que puedas tardar algo más en volver a tu posición de inicio tras el deslizamiento. No hay que olvidar que, a la hora de elegir unas
zapatillas según su suela, debemos tener en cuenta los gustos de cada uno. Hay quienes prefieren resbalar en la pista y otros que prefieren un mayor agarre y amortiguación.
Suela omni, la más clásica
La suela
omni es adecuada para practicar en superficies duras y moquetas. Tiene muy buena durabilidad y menos agarre que la de espiga. Dentro de las zapatillas de este tipo encontramos el modelo K-Swiss Bigshot.
Las zapatillas omni o de puntos son las más
clásicas dentro del pádel y las más específicas. Son perfectas para tener el máximo agarre en pistas con césped artificial, las pistas más utilizadas en la actualidad. Por el contrario, en pistas de cemento no es recomendable usarlas porque se desgatan más rápido.
Evita resbalones, pero su durabilidad es menor que las de tipo clay ya que los puntos que tiene la suela son
más abrasivos al roce con el suelo. Este problema ha hecho que algunas marcas estén adaptando los materiales y así poder equilibrar el buen rendimiento en agarre de estas suelas con su durabilidad. Para los jugadores principales se recomienda la suela omni, ya que este tipo aporta un
rendimiento en pista y agarre máximos. Por otro lado, son ideales para mantener la seguridad en los desplazamientos donde hay mucha arena y movilidad fluida.
Una suela mixta, la mejor opción
Si todavía no estás seguro de qué tipo te viene mejor siempre tienes la opción de escoger una
suela mixta o intermedia, es decir, una suela que combine ambos materiales. Esta sería la opción perfecta si buscamos no tener tanto agarre.
Estas zapatillas suelen tener la puntera y la parte posterior de espiga, ya que son las zonas donde más se sufre el roce en la pista. En la parte interior, suele incluirse la parte omni para tener un mejor agarre, pero siempre depende del modelo y marca. Las suelas mixtas son las más
populares ya que su parte de espiga dota a las zapatillas de mayor durabilidad mientras que la zona omni las dota de mayor comodidad y agarre.
Cada año se fabrican y venden más zapatillas mixtas gracias a la unión de las mejores cualidades de la suela espiga y la suela omni. Estos materiales suelen combinarse con
zonas de rotación para ayudar en los giros.
En resumen, si prefieres no resbalar en la pista y tener un mayor agarre, tu suela es la omni. Es la más recomendable en la fase de
iniciación al pádel o si sueles jugar en pistas de arena. Si por el contrario, te gusta más deslizar levemente después de un rápido desplazamiento, tus zapatillas deberían ser de suela clay o espiga.
Por último, puedes quedarte con las que más se están
popularizando en los últimos años, la suela mixta, pero siempre debes tener en cuenta principalmente la parte delantera de la zapatilla ya que es la que más se usa y desgasta.